domingo, 16 de diciembre de 2012

algunas visiones llegan para quedarse


Un silencio, dos silencios, salud por los silencios
y el saludo, soleado, tranquilo, me llega lozano al cuerpo
o el atisbo de las diapositivas que rememoran el paraíso
como una chispa de calor solícito en medio del ombligo

Salud por el mar, y los caminos entramados de lianas
árboles guiñándome los ojos invitándome a subir
o las patitas en la arena, quemándose hasta el cielo helado
meciéndome la piel desnuda de sonidos y artificios

La tierra blanda, olorosa de vida
donde pululan mis dedos excavando sus pasos
se topan con el vestido del cerro impasible
y dama elegantísima me invita al frescor que aguarda en sus vertientes

Subo sin pensar y el cansancio me va derritiendo
sigo subiendo y el calor me va secando
a tramos resbalo, ramas me tienden los brazos
descanso en la seca piedra y en puntiaguda pendiente
vuelvo a subir al presente

Antes que la fatiga
el aire entrando y saliendo me ha rejuvenecido
alzo la vista y he ahí el claro
la vertiente madre en su laguna desembocando
las reinas verdes del cristalino
y mi cuerpo cansado
recién nacido
ataviado y silencioso
se hace en el agua
la desnudez de la natura fresca
lejana y altiva
entre el divino y el océano

domingo, 25 de noviembre de 2012

Trastorno familiar alimenticio

Sufro de intoxicación verbal severa
el nuevo régimen alimenticio familiar
se alimenta de abuso psicológico y verbal:

"Cuando despiertes de tu ilusión pueril"
"Tan tontita"
"Tan intensa, tan emocional, tan dramática"

¿Cuándo dejarás de ser como eres para ser más como deberías (nos gustaría)?

Se acompañan del tono satírico, despectivo, o del grito o el escupitajo silencioso que sale arrastrado por las palabras.

No me arrepiento de nada, pero ya entiendo porque el afán de evadir quien soy, éste era el riesgo y la consecuencia: vivir vomitando.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Estrujándonos

Quiero lo que sucede
cuando te callas y te callo
y me miras y te miro
y me acerco y te aprisiono
y me hueles y te inhalo
y te acercas y te muerdo
y me aprietas y te exhalo
el oído entusiasmado
y el cuello acalorado
donde aguarda tu piel
inflamar su tacto
en la mía que lo invita
jadeando y susurrando



Cómo ser

Cómo ser invernadero
cómo ser sueño prolongado
cómo ser lechuza
cómo ser almacigo
cómo ser constelación
cómo ser pájaro de mil colores
cómo ser universal
cómo ser omnipresente
cómo ser testigo silencioso
cómo ser paciente
cómo ser catedral
cómo ser ambivalente
cómo ser ambiental
cómo ser pirotécnica
cómo ser sonora
cómo ser ocaso
cómo ser oxígeno
cómo ser niebla
cómo ser eterna
cómo ser madre naturaleza
cómo ser nube
cómo ser montaña
cómo ser papel
cómo ser hojarasca
cómo ser insípida
cómo ser flor
cómo ser fruto
cómo ser tronco de árbol
cómo ser circunferencia
cómo ser océano
cómo ser ballena
cómo ser alga
cómo ser horizonte
cómo ser paralela
cómo ser burbuja
cómo ser madrugada
cómo ser palabra
cómo ser dicho
cómo ser sueño
cómo ser fantasma
cómo ser sangre
cómo ser saliva
cómo ser hongo
cómo ser fuego
cómo ser ceniza
cómo ser eco
cómo ser virus
cómo ser célula
cómo ser pelo
cómo ser hormiga
cómo ser pólvora
cómo ser chispa
cómo ser ojo abierto semi dormido
cómo ser desnudez
cómo ser orgasmo
cómo ser satélite
cómo ser fuerza de gravedad
cómo ser centro de la tierra
cómo ser cola de estrella fugaz
cómo ser inverosímil
cómo ser espuma
cómo ser longitud de onda
cómo ser parcial
cómo ser devota
cómo ser sabor
cómo ser lengua
cómo ser microbio
cómo ser pintura
cómo ser concreta
cómo ser idea
cómo ser muerte
y cómo ser la vida

domingo, 28 de octubre de 2012

Pasó

La intimidad es una trinchera
una trinchera como los libros
o los alucinógenos
abriendo sus portales de ambigua existencia
en que dista lo que es de lo que creo ser
o el ser de otro ser
no dejo de preguntarme
cuán cerca o lejos
cuán fríos o encendidos
estuvimos alguna vez

La intimidad es una trinchera
donde se bombardean
los episodios periféricos del realismo
los que sí
los que no
los que estuvieron a punto
los que no estuvieron ni cerca
los que fueron
demasiado buenos para ser verdad
demasiado burdos para recordarse
demasiado negros como para asumirse

Los hay
con la luz tenue
o en absoluta ausencia de luz
con el humo incesante
o el vapor afiebrado
y tal vez
algún líquido desparramado

Los hay
con los ojos bien cerrados
 que pueden ser bien abiertos
y el pulso, siempre el pulso

Noches de a dos
tardes de a tres
mañanas de a cuatro

¿alguien piensa que hablo sexualmente?

No hay necesidad

Pero en la trinchera de la intimidad
el gusto es mío
el gusto es suyo
tengamos todos el gusto
de imaginar
a qué se refería con aquello
y a falta de necesidad
el puro placer

De las cuatro voces
los cuatro, que son pares de ojos
asolándose
las cuatro de la mañana
las cuatro del día
las cuatro tazas de té
los cuatro servicios embarrados
las cuatro arritmias del susto
los cuatro que intentan hacer
los borrachos del camino

Por cada cuántos hay intimidad
o fantasía
¿será que con el paso de cuántos
la realidad se obnubila y cede su puesto?

Entonces dejaría de vivir, para soñar
y mi realidad
tendría un sabor efervescente
a surrealismo tal
que a la mañana siguiente
con o sin hachazo
no podría evitar la duda existencial

¿Pasó lo que pasó, o solo soñé que pasó?

El 99,9% de las veces,
pasó.




viernes, 26 de octubre de 2012

Asalto de nuevo día

Así seremos
siempre
un aluvión
de gemidos
cuando los cuerpos
tocan su cúspide
de desnudez
íntegra
de intimidad
cristalina

sí, hay algo de asalto
como de
desgarro que se va inflamando
dentro
por ese camino
de ombligos
construido
que tiembla incesante
hasta que
el fervor
De seguir en tus ojos
acribilla los nervios
y destapa
el plexo solar
vencido

Y si fuésemos
a ratos
como el sol
que se va
a ratos
de luna en luna
noche por noche
y vuelve a ser
como tu mirada
anclada en la mía
un nuevo día

martes, 23 de octubre de 2012

En rostrados

Conoces ese rostro

oblicuo

por un ojo chino

o dos

que se mira en el espejo

se palpa

y cómo se ríe

oh

tan distante dentro de sí

y de su reflejo

la droga

y su rostro

encandilado

por el golpeteo constante

del latir acelerado

que te desarma

y se enloquece

cuando mi rostro asimétrico

con un ojo

eclipsado

te sorbe los labios