No me sorprende que un día como hoy
no pueda escucharte, ni saberte,
ni tocarte.
Hay días en que solo puedo sentirte.
No me sorprende
un día como hoy
declarar amor a tus ojos
en otros ojos
que dentro en su centro
son los tuyos
viéndome y oyéndome sin juicio
Paciente
sin quitarme a nadie
te quiero desde antes
más tarde, más callada, más profundo
en el centro del laberinto que se abre
con el amor que todo amor resume
Tu amor me mira de frente
y yo nada más insisto
que allí en tus ojos
aún enceguecida
de puro amor subsisto
domingo, 14 de septiembre de 2014
domingo, 7 de septiembre de 2014
8/9
No me digas que ya se aburrieron tus sentidos
o que tus ojos han vuelto a obnubilarse
de la nada el olvido de todo
así como así
Pero si me detengo a pensarlo
puedo ver esta repetición claramente
como un carrusel permanente
y yo estoy aquí, de pie, en el mismo lugar
mirándote pasar aleteando de arriba a abajo
en esa vorágine del tedio
con un solo centro
con un solo destino
siempre igual
Y el día de mañana
con este mismo hedor a incendio
cuando la traslación encuentre su punto de fin,
su puerta de inicio
su puerta de inicio
recordarás qué has aprendido
y volarás hasta mí
O pasarás por él desapercibido
y todas nuestras huellas se habrán consumido
sábado, 6 de septiembre de 2014
Puta esperanza
Yo sé que a nadie le gusta asumir que esta enfermo
- o lo que comúnmente llamamos por enfermo -
Yo también sé que por mucho tiempo ya,
he sido una persona de inclinación triste.
De caída.
Por la curva descendente.
Y ando por ahí con el cartel de triste al cuello
como un marcaje pestilente
el lagrimón, el ladrido y el exilio.
Y a riesgo de ser apedreada, reclamo, porque estoy hasta la hendidura de que me exijan la alegría de antaño - es que no te acuerdas a los diez años - si eras tan risueña.
Y quisiera que no me jodieran por su comodidad, ni por la incomodidad mía, que ya con andar de burra sin cola tengo suficiente, como si no tuviera por añadidura que tragarme todas sus penas silenciadas.
Yo sé que esta locura tiene mi nombre.
Pero también la nombro con cada uno de ustedes,
los que me anteceden, me rodean, me cubren, me sermonean.
Cuando yo naufrago, naufragan todos conmigo.
Cuando yo emerjo, emergen ustedes conmigo.
Entonces, por favor,
¡dejen de pedirme que retroceda!
Qué cosa es esa, tan extraña, de pedirle al triste que se devuelva
Si el navegante no avanza no profundiza,
y yo pienso ahogarme en esta infame incomodidad
si el naufragio no es la batalla final ¿por qué me ven como a una muerta?
Yo que traigo la muerte, y el alrededor que lapidario la refuerza.
Quiero una muerte en movimiento,
no pidan que la declare, o pronto harán que me venza.
- o lo que comúnmente llamamos por enfermo -
Yo también sé que por mucho tiempo ya,
he sido una persona de inclinación triste.
De caída.
Por la curva descendente.
Y ando por ahí con el cartel de triste al cuello
como un marcaje pestilente
el lagrimón, el ladrido y el exilio.
Y a riesgo de ser apedreada, reclamo, porque estoy hasta la hendidura de que me exijan la alegría de antaño - es que no te acuerdas a los diez años - si eras tan risueña.
Y quisiera que no me jodieran por su comodidad, ni por la incomodidad mía, que ya con andar de burra sin cola tengo suficiente, como si no tuviera por añadidura que tragarme todas sus penas silenciadas.
Yo sé que esta locura tiene mi nombre.
Pero también la nombro con cada uno de ustedes,
los que me anteceden, me rodean, me cubren, me sermonean.
Cuando yo naufrago, naufragan todos conmigo.
Cuando yo emerjo, emergen ustedes conmigo.
Entonces, por favor,
¡dejen de pedirme que retroceda!
Qué cosa es esa, tan extraña, de pedirle al triste que se devuelva
Si el navegante no avanza no profundiza,
y yo pienso ahogarme en esta infame incomodidad
si el naufragio no es la batalla final ¿por qué me ven como a una muerta?
Yo que traigo la muerte, y el alrededor que lapidario la refuerza.
Quiero una muerte en movimiento,
no pidan que la declare, o pronto harán que me venza.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Por goteo
Mi hogar se desmorona
3 de 4 pilares
tambaleándose constantemente
Vivo en la casa que se desangra
a chorros y por goteo
se nos desarma
Y cuando se venga abajo
no habrá ruinas para la posteridad
Tal vez mi casa no alcance a hacer historia
Mínimo
Después de tantos días de andar por la vida como si todo fuera tan importante.
Encerrarme a no hacer nada, me parece un mínimo acto de amor propio.
Generosa
La muerte aquí a mi lado es siempre generosa
Me trae y retorna continua por sus sombras
Muerte generosa
que me ha devuelto a la tribu del
tiempo
que trae de vuelta entre sus nubes al
recuerdo
de los que desembarcaron conmigo
sobre esta Tierra
Ángeles y guerreras
Mamíferos y dóciles pájaros
Traidores del cómodo asilo
A mi puerta siempre llegan
Y yo
Umbral de los caídos
Madre de los desertores
Soy cada uno de ustedes
Que atraviesa mi
camino
Que lo siente y lo destierra
Lo asusta y lo desordena
Lo siembra y lo cosecha
Lo despierta
En cada uno habito
porque habitan en mí
como espejos
como vértices
con sus cuerpos y sus malezas
sus misterios y adolescencias
Y yo
en esta red una red
Soy como el puerto
una espiral
una espiral
de este cerrojo amoroso
que aguanta el tejido de la naturaleza
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