viernes, 9 de diciembre de 2011

Una cumbre de aullidos

En todos los sueños
me siento a morir sola al alba que sangra
en todos mis sueños
hay patas de arañas buscándome los ojos

En todos mis ojos hay vuelos ciegos
hay inefable tristeza
hay oscuro sabor de llanto
sabor a beso vacuo
a trescientos sesenta grados de terreno desierto

En algunos sueños hay un vaivén de montañas nevadas
de cumbres heladas
de travesías aislada
y alrededor quién me espera

Un montón de cuevas con miedo
de ruinas celosas
terrenos llenos de baldío
ecos y ecos de aullidos
un huracán de caminos circulares
de vertientes de memoria
¿dónde están ahora los paisajes de la memoria?

Hay un trono de madera seca
con otro desparramado a su lado
con el brillo consumido
con el terciopelo barroso
como los ojos lloviendo en pena sola
con la voz quieta
                          la mirada ha quedado confinada
y en los huesos se ensambla el sonido susurrante
el silbido lastimero
el aullido que agrieta la piel que anhela otra piel


En estos sueños más como la vida
nunca saben los ojos si maullar el regreso solitario
o si de tornar a ronronear más fuerte
                                                          se le abre otro par de ojos de frente.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Trampas

Hay trampas escondidas en la maleza
trampas con formas de ojos y manos
como las mías
almas en pena
llagas verdes y rojas
para los dedos torpes

Ahora es tiempo
y si es ahora es que ha sido ya
andaba buscando el ahora es tiempo
entre las trampas
de la maleza
palabras sucias
cabezas embarradas
lloramos por un descanso

Esperaba que allá entre tus brazos famélicos
fuese a encontrar más puertas
pero eras como una cerca de ramas
yo era otra cerca de enredaderas
traspasable
tú eras como un conjuro de quebranto
una multitud de quejidos
un estallido astillándose en mis manos
en mi columna verde embarrada
y llovía llovía llovía
y es que acaso no te derretías

o éramos todos una misma planta pisoteada
un aullido solitario
una cumbre desierta
o el amanecer ambarino en la tierra habitada solo por trampas
trampas y plantas
trampas plantas y cucarachas

domingo, 6 de noviembre de 2011

Padres sin hinojos

Padres ciegos
Madres solas

Dos niños
y otro

Ojos como blancas lunas
somnolientas
almidonadas
blandas

Y un dejo de tristeza
de otro par de brazos
y esa que te parió solloza

Crecen aquellas
y otros decrecen
monerías de adolescente
jamás ha bastado levantar el teléfono todos los días
cuando hay una atada de manos
amamantando

Allá van juntos
o va uno y otro
como dejados de cuerpo
de cauce frío
tiemblan, y tiemblan todos
pero más grita esa criatura
ese pequeño accidente
a riesgo de precipitar solo

martes, 1 de noviembre de 2011

Mal otra vez

No tengo tu reloj sobre mi frente
 ni sostengo en mis manos las tuyas
quisiera describir lo engorroso
                                         lo evadido
el trozo escondido de memoria
de infantil abandono

Pones tu beso en mi beso
y prefiero permanecer sentada
                                        recostada
              se retuercen amargas dudas
y aquel brazo curvo
quiere             entrampar         mi espalda
prisión segura
                     tan humana
y espero que caigan tus brazos

Atestiguas mi derrumbe
- el desmoronamiento -
el sollozo tardío            
                        ansioso

y caen sobre nosotros
     - todos -
heladas temporadas
cielos callados
semblantes dormidos

Sola en tierra lúgubre
me miro los pies
       espero
a ver si solos sobreviven
sobrellevan mi faz hecha tormenta

La quietud está fría como mis pies
y pienso  
                 mal otra vez
                                         con la cabeza

domingo, 2 de octubre de 2011

Encascada (enfrancoestallido)

Hay cascadas envilecidas entre nosotros
me pides que cruce a tu lado
la voz de tu grito se pierde entre los estallidos
de las olas a mis pies
la espuma descubre tus manos atormentadas
con ellas
golpeas el suelo sobre mi cabeza

Abro los ojos bajo el agua
vuelvo a cerrarlos
aguanto mis movimientos
para que tras esa cortina de ruido
no veas mi silueta furiosaaguardándote          
con el cuerpo descompuesto
en explosión de olas enloquecidas

Habría de despertar a tu lado
como sobre la hierba soleada
si antes no te hubiese vistocon ojos de instrumento quebrado
lanzar sus cuerpos
como almendrascomo cáscaras de nuez
precipicio abajoy arriba un cielo magullado

Agitas tus brazos a mis ojos
riendo infeliz
quieres que cruce de mi lado
hasta tu costado
tras de tu espalda
a seguirte como una sombra seguirme
tus labios se crispan
Temo

Me veo con tus ojos negros
dejar estériles los brazos a tus brazos
imagino esa cascada
gigantesca
y así
menos que la distancia entre
tu nuca descansandoen mi regazo anonadado

Doy media vuelta
y en tus ojos apabullados
mi espalda es un reflejo intermitente

Puedo oír el agua
reventando tras de mí
no quisiera despedirme

Caigoy allá en el maraguarda la libertad

viernes, 16 de septiembre de 2011

Un ojo de labio chilla

Un ojo de labio chilla
un solo par de ojos
labios rojos
aúllan

Se ha perdido el sentido consecutivo de la trascendencia
porque ya nadie quiere hablar del universo
todos temen y nadie quiere mirar el ojo único del miedo
crecen y no entornamos los ojos a ver estirarse los huesos

Un ojo de labio chilla
y quiere recuperar los silencios
y quiere partir en el abandono
para encontrar ese reflejo de riachuelo ambarino
de verdad pura sin palabras
de lengua clara, de lengua viva
de lengua piedra en la cumbre

Abres los ojos
los sacas de sus cuencas
los examinas
son masa viva
son lengua muerta
y si te metes en esas cuencas vacías
recuestas tu cuerpo cansado
chillas
los ojos te vuelven a mirar
y lo que quieres es navegar
tomas tus cuencas, tus ojos adiestrados
los abres
los lanzas
te lanzas

Ojo del universo
ojo mío que resplandece en los ojos del mundo
en tu ojo mojado
en tu ojo nervioso
ojo anquilosado a las paredes
los límites son ilusiones de miras
fronteras de cuenca muerta
ojos de lengua ávida

Cierras los ojos
y ves el universo abierto
diáfano silencioso infinito

domingo, 11 de septiembre de 2011

Lo que tengo/no tienes


Tengo un llanto de funeral atestado
tengo un dolor de piedras ajustado
tengo un espacio a mi lado
un vacío abrasador de sonidos
sonrío

Tengo una represa de caudal contenido
tengo un trozo de madera astillada
tengo un chillido ahogado
un incendio intravenoso
cierro encendidos los ojos
como puertas de calabozo

Tengo un dolor patológico en las rodillas
y bajo las extremidades, ahí junto a mi ombligo
tengo un llanto histérico de miedo
asfixiándome entre aullidos de crías hambrientas
enfilando imágenes negras de envidia

Me ciega una mano sobre la boca
me destripa audaz una sombra sin contorno
me anudan gritan por dentro
el eco de las voces diestras
un llanto como mordaza
alarga sus dedos de entraña
y me encierra aquí dentro
a padecer sus gritos y sus mañas

Tengo una traducción incomunicable
tengo recuerdos extranjeros de vida torturada
tengo agonías con mi nombre
un abrazo mal dado peor quitado
un pie desahuciado
piel de madera seca
ojos como dos trozos de río enfrascado

Tengo un derrumbe
tengo en la espalda
un cielo ardiendo en cenizas
de cristos quemados
de vitrina trizada
de puertas y ventanas clausuradas